Esta dedicado a la la villa del Espiritu Sancto, en el centro de Cuba.
No es convencer venciendo a la historia. Es poner en manos de todos investigaciones , estudios, razonamientos e incluso conclusiones de estar parados en el lugar que nació Sancti Spíritus pero hasta la fecha , los elementos dispersos y estudios inconclusos de muchos no han tocado el derrotero sembrado por indígenas y españoles en los ocho años de existencia de la primera villa.
Todos o casi todos han ido de la mano de reglas generales, de las condiciones mínimas para determinar el lugar preciso de la ubicación del primer asentamiento de la villa tener cerca el agua, tener cerca un asentamientos de indios para la mano de obra, terrenos buenos para los caballos y los huertos, y la última consideración, determinar la existencia del resto de la cultura aborigen y española.
Si se dice que el cacique que habitaba en la zona de Sancti Spiritus era Magón y su primer asentamiento resultó ser el sitio La Luisa, enmarcado en un área de dos kilómetros en la márgen derecha del río Tuinucú, donde afloran miles de piezas arqueológicas, se confirma la tesis de que aquí radicaba el centro de la comunidad indígena de la comarca.
Mientras en la Loma de la Iglesia, en las referencias que hacen Lourdes Domínguez y Javier Samso, señalan que aparecen elementos dispersos de una cultura subtaina, ceramista, que no existió una aglomeración de aborígenes, o sea que es un incipiente asentamiento.
La verdadera ubicación de la villa quedará esclarecido en la medida que el cúmulo de evidencias arqueológicas, aborígenes o coloniales demuestren la existencia de elementos de transculturación en proporciones mayores o los restos humanos de europoides o indios que habitaron el asentamiento original. Desde Tadeo Martínez Moles, quien en el siglo XVIII inició la historiografía espirituana, hasta nuestros días se ha ganado en evidencias, ya no solo en Pueblo Viejo, sino en todo el área... “entre los dos mares “ que bien pudiera ser la confluencia de los ríos Tuinucú y Zaza, ubicados al Este de la actual ciudad.
“Epilogo para una historia inconclusa”, es el homenaje, en este 487 aniversario de la Fundación de Sancti Spiritus, a todos los historiadores, investigadores o personas que aportan a conformar nuestra verdadera historia, pasado y presente para que perpetue lo que cada generación ofrece a la sociedad, a la vida, por mantener nuestra identidad local acompañada por el fiel Yayabo, la Iglesia Mayor y el renovado centro histórico de lo que fuera la Villa del Espíritu Santo.