Esta dedicado a la la villa del Espiritu Sancto, en el centro de Cuba.
Andar la llamada Villa de los Murales, como denominó a Sancti Spíritus una relevante artista de la plástica cubana, es encontrar diseminados, con diversas temáticas y técnicas, hermosos murales.
Cuentan que durante el período colonial existió en esta localidad una fuerte tradición muralística concentrada en los interiores de las viviendas.
Quienes contaron con el dinero necesario adornaron por dentro sus casas con motivos geométricos y elementos de la abundante flora de esta isla caribeña.
POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS
Caminar por las calles de esta villa, para muchos rodeada de un ambiente casi bucólico –a pesar de la modernidad y del ajetreo que esta impone-, con cinco siglos de existencia, permite descubrir murales de todo tipo, tamaño, forma y colorido.
Y sin temor a equivocarnos uno de los murales más llamativos es el que adorna el exterior de la sede de la Asamblea Provincial del Poder Popular, aunque más cercano en el tiempo está el instalado en uno de los laterales de la Universidad José Martí de Sancti Spíritus.
Estudiantes de la Academia de Arte de Ravenna, Italia, realizaron dicho mural en homenaje al 500 aniversario de la fundación de la cuarta de las siete primeras villas fundadas por los conquistadores españoles.
La iniciativa fue promovida por la Asociación de Amistad Italia-Cuba y por el artista italiano Rodolfo Dalpane.
El mural está dedicado al guerrillero argentino-cubano Ernesto Che Guevara y su motocicleta, a la cual llamara La Poderosa, con la cual realizó su histórico viaje por Sudamérica cuando era muy joven.
Realizado en diminutas piezas de cerámica, representa la bandera cubana con sus tres colores característicos: azul, rojo y blanco y se observa la silueta de la motocicleta, en particular una de sus ruedas.
Otra obra está en la muy concurrida Avenida de los Mártires, esquina a Santana, mientras que en el Hotel Plaza, situado en el centro histórico urbano, turistas que recorren esta villa disfrutan allí de elementos de la arquitectura cubana colonial como balcones, cornisas, aleros y pavimentos empedrados de forma artística.
Félix Madrigal Echemendía es uno de los exponentes de la plástica que además de diversas esculturas de personajes populares -engalanan el bulevar espirituano como un Museo a cielo abierto-, tiene en su haber obras de la muralística.
LA CREATIVIDAD HACE LA DIFERENCIA
José Perdomo García, graduado del Instituto Superior de Arte en la especialidad de pintura, creó en 1990 un hermoso mural emplazado a un lado de las márgenes del río Yayabo.
Con ladrillos, tejas, piedras de río y componentes de herrajes, el artista colocó arcos de ladrillo de medio punto, cornisa diseñada con tejas árabes y faroles.
Este año, cerca de ese lugar, se laboró en un mural, confeccionado con restos de cerámicas, canecas y otros elementos, con un mundo creativo diferente donde, entre otros, destacan imágenes de indios.
El otro trabajo proyectado por Perdomo García y el escultor Julio Neira en 1992 en la fachada exterior de La Bolera de Sancti Spíritus cuenta con grandes dimensiones y es considerado el de mayor magnitud construido en la ciudad.
Ubicado en la calle Sobral esquina a Carretera Central, arteria de mucha afluencia, está el Mural de la Juventud, el cual Neira se lo dedicó a los jóvenes revolucionarios de todo el mundo con motivo de efectuarse en Cuba el XIV Festival de la Juventud y los Estudiantes.
Los expertos indican que entre los elementos utilizados por el artista sobresale una gran boina que semeja la usada por el Che (1928-1967).
Neira hizo dos murales interiores en el amplio vestíbulo de la emisora CMHT, Radio Sancti Spíritus.
Enclavado a la entrada de esta ciudad colonial otro mural lo invita a continuar la marcha hacia la denominada Ciudad del Yayabo, retomando el nombre del río que la atraviesa y hacia cuyas márgenes se trasladó la villa, en 1522.
Parques, portales o puentes identifican a determinadas ciudades cubanas, entonces cómo no designar a Sancti Spíritus la Ciudad de los Murales, ataviada como está con un sinnúmero de estas joyas artísticas expuestas a los ojos de los transeúntes.