Overblog Todos los blogs Blogs principales Literatura, Historietas y Poesía
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Esta dedicado a la la villa del Espiritu Sancto, en el centro de Cuba.

Publicidad

Entre la cruz y la espada Revelaciones de la Cuarta villa cubana

 

 Por Raul García Alvarez

Foto de Garalsancti-spiritus-aerea-garal


El espeleólogo Luis Olmo Jas, miembro del Grupo Samá y uno de los investigadores del primer sitio fundacional de la villa del Espíritu Santo o Sancti Spíritus ofrece sus impresiones y conjeturas sobre el proceso colonial de la villa.

 

Para Olmo Jas algunas de las verdades de ese momento real estuvieron por casi medio milenio envueltas en las incógnitas del tiempo, a veces motivadas por el entusiasmo o tal vez por no releer los escritos que ofrecen la información primaria de ese proceso.

 

Ante las  discrepancias surgidas entre historiadores y estudiosos, cobró vida la iniciativa de  palpar en los pocos documentos históricos existentes, sin abandonar leyendas y mensajes legados por nuestros ancestros.

 

Y argumenta que se partió  de uno de los hechos más trascendentales del periodo fundacional: el célebre Sermón del Arrepentimiento pronunciado por Fray Bartolomé de las Casas en nuestros predios.

 

Por primera vez, después de los enunciados de Las Casas y Herrera, el primer historiador de la villa Tadeo Martínez-Moles  ofrece una luz sobre el tema en Historia de Sancti Spíritus, al afirmar que “su primera fundación estuvo dos leguas de la actual, en la hacienda que se conoce con el nombre de Pueblo Viejo”.

 

Martínez-Moles puntualiza  que los conquistadores  “…sentaron su planta en las cercanías del  Tuinucú, entre dos pequeñas corrientes, a que más tarde se les dio el nombre de El Fraile” y Pueblo Viejo, en donde una pequeña población de indios sirvió de base a la naciente villa de Sancti Spíritus.”

 

De esta forma el letrado complementa la posible  ubicación de la antigua villa, -cercana al río Tuinicú-, entre dos arroyos; Pueblo Viejo (antiguo Cuyujíses) y el Fraile.

 

Con esta documentación, comenta Olmos Jas, un grupo de arqueólogos comenzamos a trabajar en la zona.  El primer establecimiento de la villa, se ubicó cercano al río Yayabo en la margen izquierda de uno de sus tributarios, el arroyo Pueblo Viejo, de donde se trasladó posteriormente 6.6 Km. al oeste, justo en su margen izquierda, lugar en el que tuvo su segundo y definitivo asentamiento en 1522, siendo desde el primer momento la Villa del Yayabo. 

 

Los datos y las observaciones del terreno obligan, dice este estudioso, a desterrar algunas leyendas y falsos testimonios relacionados con el traslado de la villa.

 

Al respecto señala que en nada tuvieron que ver las bibijaguas, que horadaban el ombligo a los recién nacidos, la realidad es que las condiciones del terreno y su ubicación no podían ser peores lo que pudiera justificarse por  premura o torpeza y no considera esta última porque Velázquez tenía suficiente experiencia como fundador en La Española.

 

Y agrega que solamente Baracoa permaneció en el lugar original.

La mayor confusión relativa a los primeros momentos de Sancti Spíritus ha sido la fecha de su fundación, lo cierto es que nunca podrá ser dilucidada, la mejor interpretación la encontramos  en  la obra de Manuel Martínez-Moles:        

 

Fundada Trinidad en los primeros días de 1514, y dada cuenta a los Reyes en primero de abril de ese año, parece ser que ya en el propio mes de abril se había fundado Sancti Spíritus, pues que al responder el Rey esa carta de Velázquez, en 19 de octubre del mismo año, le decía entre otras cosas:

 

“Tengoos en servicio los tres pueblos nuevos a más de la Villa de la Asunción que habíades hecho”; por ello no nos queda duda ninguna de que su fundación fuese en la primera mitad del citado año de 1514, toda vez que Las Casas nos dice que Velázquez se hallaba en Sancti Spíritus durante la Pascua de Pentecostés, y aún  nos atrevemos a decir que su fundación fue en marzo del referido año.”

 

El análisis del único documento que da crédito explícito sobre la cuarta villa fundada por Velázquez corresponde a Fray Bartolomé de Las Casas en documento de 1876  que a punto y seguido, después de referirse a Trinidad expresa:

 

“Ordenó que se poblase otra villa más dentro en la tierra, cuasi en medio de los dos mares del Sur y del Norte, y llamóla la villa de Sancti Spiritus…”

 

Más adelante en su Historia de las Indias, siguiendo el hilo de lo antes expresado, de nuevo da fe de un momento en que ya la villa ha sido fundada:

 

“[…] y porque Diego Velazquez, con la gente española que consigo traia, se partió del puerto de Xagua para hacer y asentar una villa de españoles en la provincia donde se pobló la que llamo de Sancti-Espíritus,…” (Ibid.)

 

Bien claro queda hasta aquí, que Velázquez, posterior a la fundación de Trinidad se dio a la tarea de establecer la nueva villa sin que se trasluzca el motivo por el cual la llamó Sancti Spíritus o Espíritu Santo.

 

Según Velázquez (1514) durante el proceso de conquista y colonización, fue el padre Juan de Tesín quien le asistió en los asuntos de la fe, así lo consigna en su carta de abril donde no nombra a Las Casas, que ya se hacía notar como piadoso para con los nativos a quienes convencía con su verbo, mediador entre estos y el belicoso Pánfilo de Narváez, al que acompañó en su campaña por el interior de la isla hasta La Habana apaciguando el espíritu rebelde de la indiada.

 

Su celebridad la gana posterior al Sermón del Arrepentimiento como Protector de los Indios,  predica que se asocia a la villa primada, -Baracoa- el 15 de agosto, o al 4 de junio de 1514 en Sancti Spíritus.

 

Según el letrado Santiago Prieto Cápiro:"La misa oficiada por este sacerdote consagró oficialmente la fundación, y la festividad religiosa sirvió para denominar a la villa".

Mientras Mario Valdés Navia sugiere que: “La trascendencia de aquel sermón es tal, que este hecho sólo hubiera bastado para conferirle al 4 de junio el carácter de fecha conmemorativa que le han otorgado las autoridades y el pueblo de esta localidad”.

 

 

 

No podemos pasar por alto el único testimonio fidedigno que existe sobre ese acontecimiento, el porqué de sus motivaciones, preocupaciones, confidencias y elección del momento oportuno para hacerlo público, el propio Las Casas lo narra:

 

“[…] El cual, estudiando los sermones que les predicó la Pascua, ó otros por aquel tiempo, comenzó á considerar consigo mismo sobre […] la miseria y servidumbre que padecian aquellas gentes. […] fué un dia al gobernador Diego Velazquez, y dijole lo que sentia de su propio estado, y dél mismo que gobernaba y de los demas, […] Sólo suplico á vuestra merced, que todo ésto sea secreto y los indios no los deis á ninguno hasta que Rentería venga, porque su hacienda no reciba daño. Así se lo prometió y lo guardó, y desde adelante tuvo en mucha mayor reverencia al dicho Clérigo, […]”

 

El documento es explícito, no caben dudas que Las Casas permaneció “en aquel lugar donde se dijo que estaba” (Sancti Spíritus) después del 4 de junio, en espera de Rentería y el momento adecuado para su denuncia. Esta fecha es validada en otro capítulo del propio libro al que hacemos referencia:

 

Llegado el momento en que Rentería regresó de Jamaica, resolvió hacer pública su denuncia, escogió para ello la mejor ocasión pues se aproximaba el 15 de agosto, Día de Nuestra Señora de la Asunción, disponiéndose a oficiar su famoso sermón, sobre el que anota:

 

“[…] Publicóse aqueste secreto, de esta manera: que predicando el dicho Clérigo, dia de la Asuncion de Nuestra Señora, en aquel lugar donde se dijo que estaba, […]” (Las Casas)

 

La verdad es mejor que vivir ignorándola, somos la Cuarta Villa, la Villa del Yayabo, de eso nos enorgullecemos a diario y aunque celebremos el 500 Aniversario en la fecha equivocada por tanta confusión, nos quedará al menos la satisfacción de reconocer en ella, la visita del piadoso fraile dominico, teólogo, cronista y gran defensor de los indios, Bartolomé de Las Casas, que en ese momento vino a predicarnos por la Pascua de Pentecostés y dos meses más tarde, el día de Nuestra Señora de la Asunción, clamó desde la tribuna espirituana el primer grito de rebeldía que se escuchara en Cuba contra la barbarie española.

 

Como epílogo a estos razonamientos solo nos queda decir: que establecida Trinidad en los primeros días de enero del año 1514, conocedor Velázquez por referencias de sus exploradores sobre buenos depósitos auríferos tierra adentro, resolvió fundar la planeada nueva villa más o menos en medio de la isla.

 

Debió partir a mediados de febrero con sus paisanos y aborígenes conocedores del territorio a través del monte virgen, por veredas insospechadas que solo el indio conocía, vadearon la accidentada sierra, atravesaron ríos y valles hasta llegar a una sabana plegada, entre dos efímeros arroyos, apenas dos kilómetros después de cruzar el río Yayabo, cerca de los ríos Tuinicú y Zaza.

 

Escogieron entre las pequeñas elevaciones existentes el área menos agreste, de naturaleza sabanoza, carente de la tupida vegetación arbórea reinante durante el recorrido, que les facilitaría la erección de las rústicas edificaciones por hacer, a más de convenir porque desde lejos se podía observar la presencia de indios que tuvieran malas intenciones, era el sitio ideal  para fijar el nuevo pueblo, donde asegurarían con la proximidad de los tres ríos, las áreas de laboreo minero de las que se tenían noticias.

 

 

 

 Aquel día estableció el lugar de la Iglesia como acostumbraba hacer, marcó sitio para los emplazamientos oficiales, dando por fundada la villa que llamó Sancti Spíritus acto consagrado por Fray Juan de Tesín en los días finales de febrero. Distribuyó solares a los de su tropa que quisieran avecinarse, repartió los indios que traían y otros sometidos en la zona.

 

Así nace la Cuarta Villa, es de suponer que en las jornadas previas improvisaran algún tipo de cobijo que les protegiera de las inclemencias climáticas, –frío, tal vez alguna lluvia invernal- .Parcelado el terreno, sin pérdida de tiempo comenzaron las labores constructivas de bohíos y caneyes a cargo de los diestros taínos con materia prima del patio; madera, guano, yaguas y cabuyas, unos días después disponían del caserío originario.

 

INVESTIGADORES

 

 

 

El aniversario que próximamente celebraremos se refiere a un sitio casi olvidado. El área donde se fundó Sancti Spíritus en 1514 se mantuvo oculta hasta el año 1991 cuando un grupo de compañeros dirigidos por Javier Sanzo localizó las primeras evidencias de contacto indohispánico en Pueblo Viejo, 500 metros al sur de la pretendida Loma de la Iglesia.

 

En el año 2008 fue reubicado el lugar por miembros del grupo Samá; ya en ese momento se venía fraguando el proyecto “Taller de Arqueología Aborigen y Colonial: Museo de Sitio. Asentamiento Fundacional de la Villa de Sancti Spíritus”, que pretendía esclarecer lo que había de cierto en la tradición centenaria en cuanto al sitio preciso del asentamiento primario; auspiciado por la Dirección Provincial de Cultura, la Asamblea Municipal del Poder Popular, el Centro Provincial de Patrimonio Cultural, el grupo Samá de la Sociedad Espeleológica de Cuba y la Fundación Antonio Núñez Jiménez de la Naturaleza y el Hombre.

 

Dirigido por el especialista en Arqueología, Orlando Álvarez de la Paz  y los arqueólogos Luis Olmo Jas, del grupo Samá; Reinaldo Pérez Jiménez, del Museo Municipal de La Sierpe; Alfredo Rankin Santander, y Roger Arrazcaeta Delgado, director del Gabinete de Arqueología de la Oficina del Historiador de La Habana.

 

En  abril del 2013 se pudo precisar certeramente, la ubicación y extensión de la villa primigenia, y suman hasta el presente siete áreas de actividad humana bien definidas cuyas evidencias, tanto aborígenes como coloniales del siglo XVI temprano, con significativas muestras de transculturación indohispánica, determinaron y esclarecieron la historia escondida por cinco siglos.

 

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post