Esta dedicado a la la villa del Espiritu Sancto, en el centro de Cuba.
A orillas del legendario puente sobre el río Yayabo, Monumento Nacional, cuando el siglo XIX transcurría en medio de afanes literarios y tertulias nocturnas, nace el Teatro Principal, orgullo de los espirituanos.
El maestro de obras fue el andaluz Blas Cabrera, quien con pericia empleó sólo 11 meses en la edificación del emblemático teatro, que el 15 de julio de 1839, apenas terminado, abrió sus puertas a un público ávido de cultura y esparcimiento.
Cabrera, junto a su coterráneo el maestro Domingo Valverde, dirigió además la obra del antes mencionado puente, considerada la única construcción civil que se conserva en la Isla con esas características.
El Teatro Principal se alza en el Centro Histórico Urbano de esta ciudad, Monumento Nacional, colindando con el Palacio de Valle o Casa de las Cien Puertas –hoy Museo de Arte Colonial- y bastante cerca de la Iglesia Parroquial Mayor.
Una estrecha calle empedrada es la única vía que separa –apenas unos pasos- al teatro del fastuoso Palacio.
Columnas toscanas sostienen al inmueble y junto a los arcos de carpanel en sus frontis hablan de la presencia del neoclasicismo en Sancti Spíritus.
Algunos afirman que el Teatro Principal –nombre que se repite en otras ciudades del país- es el más antiguo de Cuba, mientras hay quien señala que se intentó lograr una semejanza o más bien copiar el famoso teatro Tacón, situado en La Habana.
Con el inicio de las primeras guerras de independencia contra el colonialismo español en Cuba, en 1868, la madera de los hasta entonces palcos y escenario del Teatro Principal fueron utilizados para la cocción de los alimentos que consumían las tropas.
Es restaurado por primera vez en 1878 por el gobernador Pellicer.
Por entonces contaba con 33 palcos en un primer piso; el segundo y tercero estaban dedicados a tertulias, así como 200 lunetas.
En 1890 el estado del teatro era deplorable.
Fue transformado en Hospital de Sangre, Albergue de reconcentrados y por último en alojamiento de tropas y cocinas, lo que provocó la desaparición del segundo piso.
El primer periódico espirituano, El Fénix (1834), del 8 de abril de 1890 publicaba la solicitud al alcalde de la villa de reconstruir la edificación, con vistas a acoger a las viudas de la guerra.
Cuando casi fenecía 1901, el 24 de octubre, el inmueble dedicado a expandir la cultura quedó listo y decorado, exhibiendo un foso o sótano profundo, bajo las tablas del escenario, que se afirma era el secreto de su extraordinaria acústica.
En el siglo XX es llamado Principal y el 28 de febrero de 1935 dos resoluciones declaraban Monumento Público de carácter municipal a la Iglesia, el Teatro y el Puente sobre el río Yayabo.
En la década del 70 del pasado siglo varió por completo su ambientación interior y se sustituyeron las viejas tejas del techo por otro tipo de material, más moderno.
El 12 de noviembre de 1974 varió su nombre por el de Cine Principal.
Aunque muchos lo desconozcan, es imprescindible ir contra el olvido y recordar que el 28 de marzo de 1894 Juventino Rosas, el famoso creador del vals Sobre las olas debutó con la Compañía Italo-mexicana.
Igualmente sus puertas se abrieron para recibir al violinista cubano de gran talento Brindis de Salas.
Casi con 175 años, el Teatro Principal mantiene su hidalguía de antaño y es punto de referencia de jóvenes y adultos de esta ciudad que reconocen en él a una de las joyas arquitectónicas de Sancti Spíritus.